7Artisans AF 50mm f/1.8 Lite: lo que aprendí en varias semanas con él en mi Fuji

Esta es la primera review propia de NERKA. La primera que sale de probar algo con mis propias manos, durante semanas, sin prisa. Y empezamos sin demasiada épica: con un 50mm que ni siquiera elegí yo.

7Artisans me envió su último 50mm f/1.8, de la gama Lite, para probarlo en mi Fuji X-M5. No esperaba gran cosa, conozco la marca y conozco el segmento y, sinceramente, tampoco me he encontrado ninguna sorpresa. Pero vayamos por orden.

Los modelos disponibles en esta "nueva" gama de la marca.


Qué trae la caja

La caja es la típica de 7Artisans: letras doradas, detalles en rojo, nada que no hayáis visto si conocéis la marca. Dentro va lo de siempre: el objetivo con su tapa y su parasol, y un cable USB-C para actualizar el firmware (sí, este objetivo se actualiza).

Lo que no trae es bolsa ni paño de limpieza. Comparado con marcas como Viltrox, el packaging se queda bastante por debajo. No es un drama, pero se nota.


Construcción: aquí la ficha técnica y mis dedos no se ponen de acuerdo

La hoja de especificaciones dice "Lens Type: Metal". Mis manos dicen otra cosa. Al tacto es plástico de los pies a la cabeza, con una sensación que no acompaña demasiado bien ni siquiera al precio que tiene, y eso que el precio es bajo.

Viene en un acabado plateado que, sospecho, no va a envejecer demasiado bien con el uso diario. El anillo de enfoque es del mismo material que el resto del cuerpo. Eso sí, el indicador de apertura (1:1.8) y la distancia mínima de enfoque (0,55 m) están marcados en naranja, un detalle estético que queda bien y le da algo de personalidad.

El peso es ligero (178 g según el fabricante), pero el volumen es más grande de lo que esperaba para una gama que se llama "Lite". Comparado con las ópticas que suelo usar en Fuji, este objetivo se ve y se siente voluminoso.


En la mano: enfoque y manejo

El anillo de enfoque manual cuesta de mover, como si arrastrara algo. No tiene tope físico en el infinito, el recorrido es continuo. No lleva anillo de apertura: eso se controla desde la cámara.

Dicho esto, al ser autofocus, el enfoque manual no es el protagonista del día a día. Enfocar es fácil y rápido, sin sorpresas.


Calidad de imagen

A f/1.8 es usable, pero no es el objetivo que elegiríais para esa nitidez perfecta de borde a borde que busca cierto tipo de fotografía. Para retrato suelto, calle o retrato sin muchas pretensiones, cumple sin problema.

El bokeh es de los puntos fuertes: redondeado y agradable, gracias en parte a esas 9 láminas de diafragma. El viñeteo es discreto, pero la aberración cromática sí aparece, en mi unidad de forma moderada, aunque en otras reseñas de la versión para Nikon se nota bastante más. Vale la pena tenerlo en cuenta si vais a comprarlo para otra montura.

En contraluces se porta razonablemente bien, aunque genera flares coloridos cuando la fuente de luz entra directamente en el encuadre. El color, en general, es bastante neutro: no tiene ese carácter propio que sí encuentras en otras ópticas.

Un detalle curioso: Lightroom lo reconoce automáticamente como "7Artisans XF50mmF1.8" dentro de los perfiles de Fujifilm, con su propio perfil de corrección de distorsión, viñeteo y aberración cromática. No es algo que se vea en todas las ópticas de terceros, así que suma puntos en lo que a integración con el flujo de trabajo se refiere.



En el día a día

Lo he usado sobre todo en fotografía de calle, turismo, flores e interiores: el uso habitual que le doy a este tipo de focales. Ahí cumple sin problemas.

Lo que no haría es llevarlo como único objetivo de viaje. En Fuji, con el recorte del sensor APS-C, el 50mm se convierte en un equivalente a 75 mm, una focal demasiado larga para ser tu única óptica si te mueves explorando una ciudad. Tiene más sentido para retrato o situaciones concretas donde ya sabes que necesitas esa distancia.

No lo he comparado de forma directa con ningún otro 50mm, porque el único que tengo de 7Artisans es el f/1.2 para Sony, manual, y la comparación no aportaría gran cosa. Lo que sí tengo claro es que no compite con ópticas de gama más alta, y tampoco pretende hacerlo.


Precio y alternativas

En la tienda oficial cuesta 112,50 dólares. Para lo que es, el precio me parece correcto: ni un chollo ni un atraco.

Si buscáis algo con más calidad en un rango de precio similar, la serie Air de Viltrox es una alternativa que merece la pena mirar: Viltrox 50mm f2 o Viltrox 40mm f/2.5.


La ficha técnica, para completar

  • Distancia focal: 50 mm (75 mm equivalente en Fuji APS-C)
  • Apertura: f/1.8 – f/16
  • Construcción óptica: 6 elementos en 5 grupos
  • Ángulo de visión: 31,4°
  • Distancia mínima de enfoque: 0,55 m
  • Diafragma: 9 láminas
  • Tamaño: Φ67 mm x L51 mm
  • Peso: ≈178 g (montura E)
  • Diámetro de filtro: 58 mm
  • Monturas disponibles: Sony E, Fuji X, Nikon Z
  • Enfoque: automático y manual

Conclusión

Lo que más me ha gustado: el peso, el precio y ese detalle en naranja que le aporta algo de carácter. Lo que mejoraría: la construcción, la aberración cromática y el tacto del anillo de enfoque.

Es un objetivo que recomendaría a quien empieza y quiere experimentar con un 50mm sin gastar mucho, no a quien busca calidad profesional, porque sencillamente no es lo que ofrece ni pretende serlo.

De momento se queda en mi equipo de Fuji, que es el que reservo para el ocio (la cámara de trabajo es la Sony). No es el objetivo que me iba a cambiar la forma de fotografiar, pero tampoco hacía falta que lo fuera.