Sirui Aurora 35 mm f/1.4 para Sony: primeras impresiones de un objetivo que quiere jugar en la liga profesional
Sirui me envió este objetivo para probarlo. Lo que sigue es mi opinión, sin guion y sin que nadie la haya revisado antes.
Sirui lleva años haciendo objetivos de cine, y "ahora" da el salto a la fotografía con la serie Aurora. El 35 mm f/1.4 con autoenfoque para montura E es el segundo de la familia, después del 85 mm.
Lo pedí para Sony por una razón sencilla: un 35 f/1.4 es una óptica con peso en el terreno profesional, y quería ver si Sirui estaba a la altura.
Un apunte de honestidad: lo he usado un solo día, a la hora azul, en Luanco, con la Sony A7 IV. No he podido salir más estos días, y prefiero probarlo en un trabajo profesional real antes de dar un veredicto definitivo. Esto es lo que he visto hasta ahora.
El unboxing: aquí no se ha escatimado
Si lo que buscas es una caja bonita, esto es otro nivel. El objetivo viene envasado al vacío dentro de un estuche rígido con cremallera y asa, de esos que dan ganas de guardar para siempre. Además trae:
- Un paño de microfibra muy cuco.
- Pegatinas.
- Un filtro UV del diámetro del objetivo (62 mm), un detalle que se agradece porque no es lo habitual.
¿Influye un empaquetado en cómo valoras un objetivo? Debería decir que no. Pero a mí sí me influye: al abrirlo ya sabes que tienes en las manos algo de prestaciones altas. Y, por suerte, el objetivo no desentona con la caja.
En mano: pesa, pero se siente pro
Cuerpo de metal, juntas contra polvo y humedad, y un peso notable pero bien equilibrado en la A7 IV. Se nota que es una óptica seria.
Lo que más me llamó la atención fue su control de apertura. Tiene anillo de apertura físico, interruptor para activar o desactivar el clic, selector AF/MF y un botón FN programable. Los usé todos, y hay un detalle que no había visto nunca: un bloqueo para dejar el anillo de apertura en "A", es decir, en automático, para que la cámara mande y no lo muevas sin querer. Parece una tontería hasta que te das cuenta de las veces que has cambiado la apertura sin querer.
Autoenfoque y bokeh
El autoenfoque me ha parecido muy bueno. Es rápido, y lo probé con luz mala, que es cuando se ve de qué pasta está hecho un objetivo, y respondió genial.
Y luego está el bokeh, que me sorprendió bastante. A f/1.4 es capaz de aislar al sujeto aunque esté lejos y desenfocar todo el fondo. Es una sensación que no había visto antes en ningún otro objetivo, ni siquiera en otros más abiertos.
Del resto de la imagen, lo único que noté fue algo de viñeteo a máxima apertura, que a mí no me molesta. Sobre el contraluz, que otras reseñas señalan como punto débil, no puedo decir nada concluyente: a esa hora ya apenas había luz y no lo forcé. Cuando lo pruebe con sol directo, lo cuento.
En vídeo solo grabé un clip, y me pareció bastante estable. No da para sacar conclusiones, pero tampoco hubo sorpresas malas.
Comparado con lo que usaba
Antes trabajaba con un 7artisans 35 mm f/1.8, que cuesta unos 300€. Evidentemente no es una comparación justa, pero era mi referencia: el Sirui enfoca más rápido y es bastante más nítido. Por precio y planteamiento, son objetivos que no compiten en la misma categoría.
Lo que menos me gusta
Es voluminoso para ser un 35 mm. Pesa casi lo mismo que mi teleobjetivo 2.8, y en una focal pensada para ir ligero, eso se nota. Es el precio de la construcción y la luminosidad, pero conviene saberlo antes de comprarlo.
¿Para quién es?
Para alguien que trabaja con la cámara y necesita una óptica rápida, luminosa y robusta. Si eres aficionado, no lo necesitas, y no pasa nada. Hay opciones más baratas que harán el trabajo de sobra.
